{"id":15482,"date":"2021-06-16T23:22:22","date_gmt":"2021-06-16T23:22:22","guid":{"rendered":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/?p=15482"},"modified":"2021-06-16T23:22:22","modified_gmt":"2021-06-16T23:22:22","slug":"el-impacto-del-confinamiento-en-los-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/?p=15482","title":{"rendered":"El impacto del confinamiento en los adolescentes"},"content":{"rendered":"<i>El aislamiento y las restricciones de movilidad han agravado el ya preocupante estado de la salud mental de los j\u00f3venes chilenos<\/i><!--more--><br \/><br \/><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-15483 alignleft\" src=\"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/adolescentes-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/adolescentes-300x200.jpg 300w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/adolescentes-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/adolescentes-768x512.jpg 768w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/adolescentes-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/adolescentes-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/adolescentes-825x550.jpg 825w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/adolescentes-825x550@2x.jpg 1650w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Especial preocupaci\u00f3n ha causado el impacto de la pandemia en la salud mental de la poblaci\u00f3n chilena debido al aislamiento social y las restricciones de movilidad y de reuni\u00f3n. Y uno de los grupos m\u00e1s vulnerables es el de los j\u00f3venes. <br \/><br \/>Seg\u00fan la UNICEF, a nivel mundial \u00ada lo menos\u00ad uno de cada siete ni\u00f1os, ni\u00f1as y j\u00f3venes ha vivido confinado en el hogar durante gran parte del a\u00f1o producto del coronavirus, lo que supone un riesgo para su salud mental. Asimismo, la mitad de los trastornos mentales surgen antes de los 15 a\u00f1os y el 75 por ciento ocurren al principio de la edad adulta. <br \/><br \/>En Chile el contexto pand\u00e9mico ha incrementado los malos indicadores de salud mental, que ya presentaba deficiencias desde antes de la llegada del coronavirus al pa\u00eds. \u201cLos \u00faltimos datos de salud mental de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes son muy preocupantes\u201d, alerta el bi\u00f3logo Marco Fuenzalida, director del Laboratorio de Plasticidad Neuronal del Centro de Neurobiolog\u00eda y Fisiopatolog\u00eda Integrativa (CENFI), de la Universidad de Valpara\u00edso (UV). <br \/><br \/>El tambi\u00e9n acad\u00e9mico del Instituto de Fisiolog\u00eda de la Facultad de Ciencias de la UV, quien ha centrado su l\u00ednea de investigaci\u00f3n en tratar de entender el funcionamiento del cerebro y encontrar nuevos blancos terap\u00e9uticos para diferentes enfermedades neuropsiqui\u00e1tricas, adelanta que en nuestro pa\u00eds entre un 16 a un 18 por ciento de los adolescentes de 12 a 18 a\u00f1os presenta un trastorno mental. <br \/><br \/>Tambi\u00e9n se refiere a los ni\u00f1os y ni\u00f1as y adolescentes que est\u00e1n bajo el Servicio Nacional de Protecci\u00f3n a la Ni\u00f1ez y Adolescencia (ex Sename), donde el riesgo de suicidio alcanzar\u00eda al 45 por ciento. <br \/><br \/>\u201cLlevamos m\u00e1s de un a\u00f1o de confinamiento y los j\u00f3venes han perdido el contacto con amigos, las rutinas b\u00e1sicas han cambiado y el nivel de estr\u00e9s al interior de los hogares se ha incrementado. Tambi\u00e9n hay problemas de maltrato verbal y f\u00edsico, y todo eso va a tener un efecto bastante grave en la salud de los j\u00f3venes\u201d, manifiesta el cient\u00edfico. <br \/><br \/>Marco Fuenzalida explica que a pesar de que pesa casi lo mismo (entre mil 300 y mil 500 gramos), el cerebro de un adolescente es bastante distinto al de una persona adulta a nivel funcional. De hecho, el paso de la adolescencia a la adultez no conlleva un gran cambio de volumen de este importante \u00f3rgano, sino una conectividad de las redes neuronales m\u00e1s eficiente. Siguiendo sus palabras, el comportamiento arriesgado e impulsivo, que frecuentemente se asocia a la etapa de la adolescencia, se produce por un desfase entre la maduraci\u00f3n de la zona vinculada a las emociones, que se conoce como am\u00edgdala, y el \u00e1rea que est\u00e1 a cargo de lo racional, llamada corteza prefrontal, regi\u00f3n que termina de desarrollarse finalizada la adolescencia. <br \/><br \/>\u201cNuestros cerebros experimentan una reorganizaci\u00f3n masiva entre los 12 y los 25 a\u00f1os, present\u00e1ndose as\u00ed como una especie de cerebro en construcci\u00f3n. Si comparamos el cerebro de un adolescente con el de un adulto nos damos cuenta que una regi\u00f3n espec\u00edfica del cerebro llamada la am\u00edgdala, la cual es responsable de las reacciones instintivas, incluyendo el temor y el comportamiento agresivo, est\u00e1 desarrollada en un adolescente, sin embargo si miramos la corteza prefrontal, regi\u00f3n cerebral encargada de la gesti\u00f3n y regulaci\u00f3n de todo lo que acontece en el resto del enc\u00e9falo, en un adolescente est\u00e1 muy inmadura, motivo por el cual son tan impulsivos, temperamentales y se regulan emocionalmente tan mal. Y es que su corteza prefrontal, estableciendo un s\u00edmil tecnol\u00f3gico, est\u00e1 actualizando sus aplicaciones y reorganizando su cableado neuronal para convertirse en un cerebro m\u00e1s equilibrado y adaptado a la etapa adulta\u201d, aclara. <br \/><br \/><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-15485 alignright\" src=\"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Marco-Fuenzalida-CENFI-278x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"278\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Marco-Fuenzalida-CENFI-278x300.jpeg 278w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Marco-Fuenzalida-CENFI-950x1024.jpeg 950w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Marco-Fuenzalida-CENFI-768x828.jpeg 768w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Marco-Fuenzalida-CENFI-510x550.jpeg 510w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Marco-Fuenzalida-CENFI-510x550@2x.jpeg 1020w, https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Marco-Fuenzalida-CENFI.jpeg 1187w\" sizes=\"(max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/>Espinas dendr\u00edticas Adem\u00e1s, durante la pubertad, la densidad de las espinas dendr\u00edticas, peque\u00f1as estructuras neuronales que reciben se\u00f1ales de los axones en la corteza prefrontal, es de dos a tres veces mayor que la de los adultos, lo que aumenta la capacidad de adaptaci\u00f3n del cerebro para realizar cambios basados en la experiencia durante la infancia y la adolescencia. <br \/><br \/>\u201cEstas sinapsis se van podando gradualmente a lo largo de la adolescencia, estabiliz\u00e1ndose hacia los 25 a\u00f1os. Junto con la adecuada mielinizaci\u00f3n, est\u00e1 plasticidad sin\u00e1ptica es fundamental para la funci\u00f3n de la corteza prefrontal adulta\u201d, sostiene. <br \/><br \/>El investigador advierte que este tr\u00e1nsito a la adultez es una etapa de extrema vulnerabilidad para el desarrollo de enfermedades mentales como estr\u00e9s cr\u00f3nico, trastornos de ansiedad, depresi\u00f3n, esquizofrenia, bipolaridad y trastornos alimenticios. Asimismo, agrega que si bien hay una carga gen\u00e9tica que predispone al individuo a desarrollar distintos trastornos cerebrales, en muchos casos est\u00e1s enfermedades no se gatillar\u00edan si no media un factor externo. \u201cEn nuestro laboratorio hemos dedicado nuestros esfuerzos a entender las bases neurofisiol\u00f3gicas que subyacen a la funci\u00f3n de la corteza prefrontal y las estructuras cerebrales asociadas\u201d, se\u00f1ala. <br \/><br \/>Dormir saludablemente Para un \u00f3ptimo desarrollo cerebral, el acad\u00e9mico recomienda hacer actividad f\u00edsica, tener una alimentaci\u00f3n saludable y dormir entre 9 a 10 horas en el caso de los adolescentes. <br \/><br \/>\u201cLos j\u00f3venes no son flojos. Desde el punto de vista fisiol\u00f3gico dormir las horas adecuadas es una condici\u00f3n muy importante y saludable. En promedio deber\u00edan dormir entre 9 a 10 horas en promedio, porque la melatonina, la hormona del sue\u00f1o, en ellos aumenta m\u00e1s tarde que en ni\u00f1os o adultos. Si el joven se queda dormido a la medianoche y debe estar en clases a las 8 de la ma\u00f1ana, solo duerme entre 6 a 7 horas. El d\u00e9ficit de sue\u00f1o cr\u00f3nico trae consecuencias, como problemas en la atenci\u00f3n y concentraci\u00f3n, aumenta la impulsividad e irritabilidad y el mal genio, lo que podr\u00eda conducir a trastornos depresivos. Hace falta m\u00e1s inversi\u00f3n e incluir tem\u00e1ticas de salud mental y de prevenci\u00f3n en nuestro sistema educacional y programas escolares\u201d, releva.","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El aislamiento y las restricciones de movilidad han agravado el ya preocupante estado de la salud mental de los j\u00f3venes chilenos<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":15483,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[182],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15482"}],"collection":[{"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15482"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15482\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15487,"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15482\/revisions\/15487"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15483"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}