{"id":14017,"date":"2018-04-13T20:20:54","date_gmt":"2018-04-13T20:20:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.magisterneurociencia.cl\/?p=14017"},"modified":"2018-04-13T20:20:54","modified_gmt":"2018-04-13T20:20:54","slug":"neuronews","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magisterneurociencia.uv.cl\/?p=14017","title":{"rendered":"Neuronews: Entendiendo las fobias"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 1.1em;\">Varios estudios de investigadores independientes entre s\u00ed, fueron publicados recientemente en diferentes revistas de alto impacto y en su conjunto son un aporte al avance en el estudio de las fobias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Por Jes\u00fas Olivares<\/strong><\/p>\n\n\n<hr id=\"system-readmore\" \/>\n<p style=\"text-align: center;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\n<img decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"images\/Pamela\/coloquios.jpg\" alt=\"\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-14019 alignleft\" src=\"http:\/\/www.magisterneurociencia.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/ara\u00f1a-neuronews-300x165.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"220\" \/>Los que crecieron leyendo las historietas de \u201cAsterix y Obelix\u201d, recordar\u00e1n que una de las caracter\u00edsticas que m\u00e1s se destacaba de los personajes de la aldea de los irreductibles galos, era que \u201cno le tem\u00edan a nada, excepto a que el cielo cayera sobre sus cabezas\u201d. Aunque lo anterior parezca solo una caricatura, esa fue la respuesta que, seg\u00fan fuentes hist\u00f3ricas, dieron los mercenarios galos a Alejandro Magno, cuando les consult\u00f3 qu\u00e9 los motivaba a pelear de la manera en que lo hac\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Actualmente, es poco probable que alguien reporte tener un miedo de ese tipo, sin embargo, existen personas con miedos que nos pueden parecer tanto o m\u00e1s absurdos e irracionales, especialmente cuando estos miedos se transforman en fobias. Aqu\u00ed es necesario destacar que el miedo es una respuesta necesaria, com\u00fan y transcultural frente a peligros potenciales, que se diferencia de las fobias en que estas \u00faltimas corresponden a una distorsi\u00f3n de este sistema de alerta, que se caracteriza por una reacci\u00f3n exagerada y en algunos casos hasta invalidante, frente a animales, objetos, patrones o incluso conceptos que para la gran mayor\u00eda no necesariamente conllevan alguna connotaci\u00f3n negativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las fobias espec\u00edficas forman parte de lo que se conoce como desordenes de ansiedad y son m\u00e1s comunes de lo que se piensa, siendo a nivel mundial, uno de los trastornos psiqui\u00e1tricos m\u00e1s frecuentes. Existen fobias muy raras, entre las que podr\u00edamos destacar la fobia a las palabras largas, cuyo nombre en si es parad\u00f3jico (Hipopotomonstrosesquipedaliofobia).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n existen fobias a cosas que com\u00fanmente despiertan emociones agradables en la mayor\u00eda de las personas como por ejemplo el miedo a las flores (Antrofobia), el miedo a ir a la cama (Clinofobia), o el miedo al sexo (Genofobia). Varios estudios de investigadores independientes entre s\u00ed, fueron publicados durante 2016 y 2017, en diferentes revistas de alto impacto y en su conjunto son un aporte al avance en el estudio de las fobias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A continuaci\u00f3n, se describen algunos de estos estudios que abarcan aspectos fundamentales: origen de las fobias, estructuras cerebrales involucradas y posibles terapias. Desde hace muchos a\u00f1os es sabido, que los ni\u00f1os y adultos son proclives a enfocar su atenci\u00f3n en ara\u00f1as y serpientes cuando est\u00e1s aparecen en el campo visual, sin embargo, no estaba claro hasta ahora si los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os, incapaces de reportar con palabras sus emociones, presentaban alg\u00fan tipo de reacci\u00f3n fisiol\u00f3gica frente a est\u00edmulos de este tipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Stephanie Hoehl, junto a un equipo de investigadores de universidades de Alemania, Austria y Suecia, dise\u00f1aron un experimento en el que se midi\u00f3 un tipo espec\u00edfico de respuesta del sistema noradren\u00e9rgico de ni\u00f1os de 6 meses de edad, frente a im\u00e1genes de ara\u00f1as y serpientes contrastadas con im\u00e1genes de peces y flores.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El sistema noradren\u00e9rgico es el sistema neuronal que, entre otras cosas, prepara a nuestro cuerpo para la acci\u00f3n, en caso de ser necesario escapar o pelear y una de las reacciones visibles y posibles de medir, es un cambio en el di\u00e1metro de apertura de la pupila, que fue lo que se midi\u00f3 en este estudio utilizando un aparato conocido como rastreador ocular, que como su nombre lo indica, es un instrumento para rastrear los movimientos de los ojos, as\u00ed como cambios en el di\u00e1metro pupilar.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el estudio, participaron 16 infantes (11 ni\u00f1os y 5 ni\u00f1as) de 6 meses de edad a los que se les mostraron dos conjuntos de fotos, cada uno de 16 fotos en total. En uno de estos conjuntos se mostraban fotos de ara\u00f1as comparadas con flores (8 fotos de cada tipo) y en otro se mostraban fotos de serpientes comparadas con peces (tambi\u00e9n 8 fotos de cada tipo), teniendo el cuidado de que, en todos los casos, variables como el color, la brillantez, el tama\u00f1o o el orden de las figuras mostradas, no generaran alteraciones en los resultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los ni\u00f1os mostraron un aumento del di\u00e1metro pupilar mayor ante las fotos de ara\u00f1as y serpientes respecto a las fotos de flores y peces, demostrando la presencia de un mecanismo ancestral, adquirido durante la evoluci\u00f3n, que permite detectar estos organismos potencialmente peligrosos y que se ver\u00eda alterado en el caso de las fobias a estos animales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Causas de las fobias <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero \u00bfqu\u00e9 sucede en el cerebro de las personas que presentan fobias, es decir, un funcionamiento anormal de este sistema de alerta y reconocimiento de animales y patrones potencialmente peligrosos? Las causas de las fobias tienen bases tanto ambientales como biol\u00f3gicas, entendiendo que causas ambientales son todos los procesos de aprendizaje involucrados en la respuesta ansiosa de la fobia y que los factores biol\u00f3gicos, hacen referencia a todas aquellas condiciones f\u00edsicas y fisiol\u00f3gicas que permiten que una persona sea m\u00e1s susceptible que otras a desarrollar una fobia. Seg\u00fan una publicaci\u00f3n de 2016, en la que Wenceslao Pe\u00f1ate y sus colaboradores de la Universidad de La Laguna en Espa\u00f1a compararon los principales estudios de resonancia magn\u00e9tica funcional (fMRI) en personas con fobias espec\u00edficas de los \u00faltimos a\u00f1os, existe cierta heterogeneidad en las regiones cerebrales que se activan en las personas con fobias, tambi\u00e9n se observa con una alta frecuencia la hiperactivaci\u00f3n de regiones espec\u00edficas: la am\u00edgdala izquierda y la corteza insular, estructuras cerebrales que forman parte junto con la corteza cingulada anterior y la corteza prefrontal del \u201ccircuito del miedo\u201d y que en personas que no presentan fobias, se activan con menos intensidad, cuando es necesario responder frente a una amenaza.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Otra caracter\u00edstica com\u00fan en los participantes de los diferentes estudios analizados es el hecho de que se observa un bajo control cognitivo de las emociones que se producen en presencia del est\u00edmulo aversivo, esto, dado por una conectividad anormal entre la corteza orbitofrontal (regi\u00f3n cerebral encargada de la toma de decisiones entre otras funciones) y la am\u00edgdala en las personas que sufren fobias. Hay otras regiones involucradas tanto en la respuesta normal de miedo, como en las fobias, que no viene al caso destacar ahora, pero que suman complejidad al estudio de estos desordenes de la ansiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Terapias <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Actualmente se estudian diversas terapias con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas que padecen fobias, las m\u00e1s usadas incluyen la exposici\u00f3n al est\u00edmulo aversivo por breves periodos de tiempo, como sugiere un estudio de Paul Siegel y colaboradores, publicado durante 2017, en el que se demuestra que exposiciones a im\u00e1genes de ara\u00f1as, de alrededor de 30 milisegundos (casi imperceptibles de forma consciente), permitir\u00edan activar el procesamiento del est\u00edmulo aversivo en personas aracnof\u00f3bicas, disminuyendo de esta forma la intensidad de la respuesta, lo que se enmarca en el tipo de terapias conocidas como \u201cde exposici\u00f3n\u201d, tratamiento ampliamente utilizado en diversos des\u00f3rdenes de ansiedad y que consiste en que el paciente debe ser expuesto a la fuente de origen de su ansiedad sin sentir la intenci\u00f3n de un da\u00f1o. Por otro lado, seg\u00fan otro estudio del mismo a\u00f1o llevado a cabo por Masahito Nakataki junto a investigadores de Jap\u00f3n, Suiza y Alemania, se observ\u00f3 que, al administrar cortisol a pacientes con fobias espec\u00edficas, se redujo considerablemente la actividad de la am\u00edgdala, relacionada al est\u00edmulo de miedo, incluso a niveles de personas sin fobia. Pero probablemente las terapias m\u00e1s novedosas son las que incorporan tecnolog\u00eda de realidad virtual.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Seg\u00fan una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica de Cristina Botella publicada en 2017, las primeras publicaciones que reportan el uso de esta tecnolog\u00eda en el tratamiento de diferentes condiciones cl\u00ednicas, datan de 1990 y en ellas se vislumbra ya la utilidad de esta tecnolog\u00eda en el tratamiento de des\u00f3rdenes de la ansiedad, des\u00f3rdenes relacionados con el estr\u00e9s , des\u00f3rdenes alimenticios y psicosis, pero la mayor eficacia de esta tecnolog\u00eda, es observada en el tratamiento de las fobias, por aprovechar precisamente el principio de las terapias de exposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00bfY en Chile? <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Si uno realiza una b\u00fasqueda en la p\u00e1gina web del MINSAL chileno, utilizando el t\u00e9rmino \u201cfobia\u201d, solo se encuentran noticias de temas con un tono m\u00e1s bien social, que contienen t\u00e9rminos como xenofobia, fotofobia, pero no hay datos de estad\u00edsticas o descripciones de estos trastornos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el caso de la p\u00e1gina de la Sociedad Chilena de Salud Mental no tiene un buscador, y tampoco hay informaci\u00f3n de f\u00e1cil acceso sobre este tipo de trastornos. Al buscar estad\u00edsticas chilenas actuales, se encuentran solo en publicaciones cient\u00edficas a las cuales la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n no recurre.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En 2016, Benjam\u00edn Vicente y sus colaboradores de la Universidad de Concepci\u00f3n, publicaron interesantes datos sobre la salud mental de Chile, como que la prevalencia de los trastornos de la ansiedad es la m\u00e1s alta entre otros desordenes psiqui\u00e1tricos, sin embargo, es m\u00e1s baja en comparaci\u00f3n con Canad\u00e1, Alemania, Holanda y Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Solo queda recomendarles a aquellos lectores que presentan alguna fobia, que se armen de valor y que busquen la ayuda de profesionales de la salud, las fobias son un problema que llega a ser invalidante en algunos casos, pero hasta la m\u00e1s extra\u00f1a de ellas puede ser tratada y superada con la terapia apropiada.<\/p>\n<p class=\"m_-715072453336595942clear\">Art\u00edculo 1:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/fpsyg.2017.01710\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?hl=es&amp;q=https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/fpsyg.2017.01710\/full&amp;source=gmail&amp;ust=1523658269068000&amp;usg=AFQjCNEbGNGmehUkN3BwDCCk8KUJdLMZoQ\">https:\/\/www.frontiersin.<wbr \/>org\/articles\/10.3389\/fpsyg.<wbr \/>2017.01710\/full<\/a><\/p>\n<p class=\"m_-715072453336595942clear\">Art\u00edculo 2:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elsevier.es\/en-revista-european-journal-psychiatry-431-epub-S0213616316300088\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?hl=es&amp;q=http:\/\/www.elsevier.es\/en-revista-european-journal-psychiatry-431-epub-S0213616316300088&amp;source=gmail&amp;ust=1523658269068000&amp;usg=AFQjCNE5ReN5i1wJl-Qlm5MprA0PPoaQ0w\">http:\/\/www.elsevier.es\/en-<wbr \/>revista-european-journal-<wbr \/>psychiatry-431-epub-<wbr \/>S0213616316300088<\/a><\/p>\n<p class=\"m_-715072453336595942clear\">Art\u00edculo 3:\u00a0<a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/hbm.23533\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?hl=es&amp;q=http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/hbm.23533\/full&amp;source=gmail&amp;ust=1523658269068000&amp;usg=AFQjCNGOWSgnM4i4-5OxCFSxDMYS6O31UQ\">http:\/\/onlinelibrary.wiley.<wbr \/>com\/doi\/10.1002\/hbm.23533\/full<\/a><\/p>\n<p class=\"m_-715072453336595942clear\">Art\u00edculo 4:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/npp2016207\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?hl=es&amp;q=https:\/\/www.nature.com\/articles\/npp2016207&amp;source=gmail&amp;ust=1523658269068000&amp;usg=AFQjCNGRDDh7_OHSdBZ2KymTSmXJjPsB6A\">https:\/\/www.nature.com\/<wbr \/>articles\/npp2016207<\/a><\/p>\n<p class=\"m_-715072453336595942clear\">Art\u00edculo 5:\u00a0<a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs11920-017-0788-4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?hl=es&amp;q=https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%252Fs11920-017-0788-4&amp;source=gmail&amp;ust=1523658269068000&amp;usg=AFQjCNHYlEU8AIUFhnOk52EkS2p-mgmtww\">https:\/\/link.springer.com\/<wbr \/>article\/10.1007%2Fs11920-017-<wbr \/>0788-4<\/a><\/p>\n<p class=\"m_-715072453336595942clear\">Art\u00edculo 6:\u00a0<a href=\"https:\/\/scielo.conicyt.cl\/pdf\/abioeth\/v22n1\/art06.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?hl=es&amp;q=https:\/\/scielo.conicyt.cl\/pdf\/abioeth\/v22n1\/art06.pdf&amp;source=gmail&amp;ust=1523658269068000&amp;usg=AFQjCNGJXxWnYKPDflAyl_FkikPQ1MiV6g\">https:\/\/scielo.conicyt.cl\/<wbr \/>pdf\/abioeth\/v22n1\/art06.pdf<\/a><\/p>\n<p class=\"m_-715072453336595942clear\">B\u00fasqueda 1:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.minsal.cl\/?s=fobia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?hl=es&amp;q=http:\/\/www.minsal.cl\/?s%3Dfobia&amp;source=gmail&amp;ust=1523658269068000&amp;usg=AFQjCNFONn3z7G2vwq7aw1pHlr4nld4Sbw\">http:\/\/www.minsal.cl\/?s=<wbr \/>fobia<\/a><\/p>\n<p class=\"m_-715072453336595942clear\">B\u00fasqueda 2:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.schilesaludmental.cl\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?hl=es&amp;q=https:\/\/www.schilesaludmental.cl\/&amp;source=gmail&amp;ust=1523658269068000&amp;usg=AFQjCNEJ1Nbg3hS52U7qFU8vTcVvZqJVLA\">https:\/\/www.<wbr \/>schilesaludmental.cl\/<\/a><\/p>\n\n<h3>Lee este art\u00edculo en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.elmostrador.cl\/cultura\/2018\/04\/05\/neurociencia-entendiendo-las-fobias\/\">EL MOSTRADOR<\/a><\/h3>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Varios estudios de investigadores independientes entre s\u00ed, fueron publicados recientemente en diferentes revistas de alto 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